PEDRO LEARRETA OLARRA
Esta es mi historia. La historia de un joven heredero que vivió rápido y se estrelló contra la eternidad en el Swinging London y que quedó inmortalizada en la canción A Day in the Life de los Beatles.
En la madrugada del domingo 18 de diciembre de 1966 sufrí un accidente de tráfico y fallecí en el acto. Tenía veintiún años y mi prematura muerte hizo de mí una celebridad. Los Beatles me mencionan en A Day In The Life, la última canción del Sergeant Peppers Lonely Hearts Club Band, cuya estrofa inicial dice: «He leído las noticias de hoy sobre un hombre afortunado que lo logró. [
] Se voló la cabeza en un coche, no se dio cuenta de que el semáforo había cambiado».