NANCY NIÑO FEO
En los poemas de Nancy el cuerpo falla, pero también insiste. Insiste como sonido, como algo que se rompe. Insiste como un animal terco que no aprendió a morir cuando se lo pidieron. Este es un libro rebelde no solo porque grita; también es un libro áspero, es un bote de gas pimienta listo para atacar. Este libro es un peligro, es el temblor de las formas perfectas. Leerlo es aceptar el pacto: un cuerpo enfermo medio amorfo y poco ejercitado con las cicatrices de la muñeca, con las manchas de sangre en la camiseta que se arroja por la ventana y vuela. Un libro que te hace respirar de nuevo en medio de lo gris.