MARTÍNEZ-HORTA, SAUL
u00bfEs posible olvidar a tu mujer y volver a enamorarte de ella? u00bfY no recordar que tenemos dos brazos? u00bfPor qué en algunas personas la enfermedad empieza pronto y progresa rápidamente mientras que en otras aparece tarde y sigue una evolución lenta?nNo resulta fácil, ni es siempre posible, entender lo que resulta de un cerebro roto. A menudo nadie ha advertido que tras los despistes, los gestos extraños, los cambios de carácter, la dificultad para encontrar la palabra que se busca, las visiones o el desánimo, en definitiva, tras esa persona a la que ya no reconocemos, hay un cerebro que un día comenzó a romperse.nY cuando lo hace, nada vuelve a ser igual. En quien lo padece se rompe lo que fuimos, lo que somos y lo que pudimos haber sido. En quien lo vive al otro lado, los anhelos, los deseos, lo cotidianou2026 la vida, toda una vida al lado de alguien que deja de ser quien fue.nConvivir con estos pacientes y aprender de ellos es la herramienta más eficaz a nuestro alcance para aproximarnos a una mínima capacidad de comprensión del cerebro, quizá u00abla mayor obra arquitectónica imaginable creada por la naturalezau00bb.