QUIJANO VALENCIA, OLVER
Con su erudito y certero análisis deconstructivo, apoyándose tanto en economías heterodoxas como en la psicología, la sociología, la antropología y los saberes de los pueblos, el presente libro nos invita a un u201cdarnos cuentau201d, en términos ontológicos, de la realidad de este nuevo modelo de existencia, develando de paso el crucial hecho de que al convertirnos en u201cel empresario de sí mismosu201d, nos rendimos más que nunca bajo una subjetividad contable y cedemos ante la forma-empresa de la vida, quedando atrapadas/os en la red de bucles tóxicos de un capitalismo neo(neuro) liberal que ocupa de forma cada vez más difundida y profunda nuestros cuerpos, nuestras mentes, nuestro conocimiento de nosotras/os mismas/os. No se trata solamente de exponer la superficialidad, cuando no la falacia, de la u201ceconomía naranjau201d, sino de visibilizar los perniciosos efectos de los vectores que la acompañan, incluyendo la comodificacion de la vida cotidiana, la patrimonialización de la diversidad y el corporativismo multicultural. Al movilizar la cultura para los negocios, argumenta el autor de brillante y convincente manera, todo ─identidades, artesanías, música, arte, comida, paisaje, cuerpo, diseño─ se convierte en objeto económico, oportunidad para la acumulación, y mecanismo de auto-mercantilización y auto-explotación. Entre la economización de la cultura y la culturización de la economía, se abre todo un espacio ontológico donde se juega la vida, que el autor cartografía con su esclarecedora mirada onto-epistémica: es allí donde la coproducción de objetos y emociones, de plusvalía y afectos, de negocio y vida cotidiana, conlleva toda una colonización ontológica de la subjetivad a través de perniciosos discursos y proyectos u201corientados a configurar el alma, el cerebro y el corazónu201d. De las inspiradas páginas del texto emerge una comprensión compleja del tan celebrado u201cemprendimientou201d como efectiva tecnología política de la subjetividad y del auto-sometimiento como cuestionable política de la felicidad. rnArturo EscobarrnUniversidad de Carolina del Norte, Chapel Hill rn