AA.VV
Los corridos tumbados cartografían su experiencia por vibración e imaginación, dibujan fronteras que no necesitan lineas porque son marcas que se sienten con el cuerpo. El desmadre es un mapa sin brújula y cada zapateo un acto de ocupación territorial. El ritmo hace territorio y comunidad sin necesidad de explicarse.
-Valentina Ramírez