SHAKESPEARE, WILLIAM
Tan noble en su raciocinio, tan infinito en sus facultades, en su forma tan admirable y preciso, en su actuación tan parecido a un ángel; en su comprensión, a un dios. El hombre es la hermosura del universo, entre las demás criaturas, el parangón de excelencia, sin embargo, u00bfpara mí qué cosa es? La quintaesencia del polvo. Los hombres ya no me divierten. No. Ni las mujeres tampoco, aunque por sus sonrisas veo que saben de qué hablo.