REYES, MONFORTE
Para The New York Daily Mirror era u00abtan bonita como una cruz gamadau00bb, y para Goebbels, u00abla artista que mejor nos entiendeu00bb. En mayo de 1945, tras la derrota de la Alemania nazi, Leni Riefenstahl quema documentos, cartas y material fotográfico en el jardín de su casa ante la inminente llegada de los americanos. Angustiada por su relación con Hitler y su círculo más íntimo, Leni rememora su pasado artístico y personal, un pasado que la convirtió en la mujer más célebre del Tercer Reich, enla directora más famosa del mundo y en la única persona capaz de tutear al Führer después de dirigir El triunfo de la voluntad, la película sobre el VI Congreso del Partido Nacionalsocialista. De talento inequívoco, su ascenso parecía imparable, pero la Noche de los Cristales Rotos y la Segunda Guerra Mundial cuestionaron su carrera como cineasta. Su nombre quedó así asociado al poder visual del nazismo y a la ambigua frontera entre arte y propaganda.