MANGLAR, DANIELA
En el temblor de lamer una herida nace el cuerpo. El cuerpo es tierra húmeda, fruto que se abre y se derrama, sal que recuerda en el agua. Aquí la descomposición y el deseo respiran a un mismo ritmo, lo que se deshace germina, muere y se abre al sol. Y lo que toca la voz u2014la carne y la sombrau2014 busca latir en el misterio de lo vivo, en los fantasmas que habitan el cuerpo y le enseñan a quedarse.
Si la tierra fuera sal es una deriva entre la materia y el espíritu, entre la pérdida y el placer. La escritura de Daniela Manglar avanza con una fuerza orgánica, húmeda y terrosa, y allí explora los bordes de lo que todavía no puede decirse. Escribe desde el aliento telúrico de quien busca morir para nacer, en ese gesto donde la palabra se hace carne y la carne deviene territorio de lo que, sin cuerpo, respira.
Alejandra Algorta