BOUDREAU, HÉLÈNE
Los bostezos son traicioneros. Aparecen cuando menos te lo esperas. Estás tan tranquilo, construyendo la torre de bloques más alta de la historia del universo, o disfrazando al gato y, de repenteu0085 estiras los brazos, los ojos se te cierran, la boca se te abre de par en par, la lengua se enrosca y mmmu0085 ummmu0085 u00a1uoaaahm!, sale un bostezo. Y de golpe y porrazo, u00a1te mandan a tu cuarto a ponerte el pijama!u00abu00bfCómo he llegado hasta aquí?u00bbu00bfLo ves? Te lo dije. Los bostezos son traicioneros.