Antonio López Lillo - Ángel Ramos
El asentamiento creciente en grandes ciudades separa al hombre de la naturaleza; sin embargo, la valoración de la naturaleza como entorno necesario del hombre recibe cada día nuevo impulso: del olvido se pasó a la simple estimación estética y a ésta se añade hoy la ambiental. El presente ensayo, cuya primera edición de 1969 coincidió con la publicación en el extranjero de clásicos como "Design with Nature" de lan McHarg, "Landscape Esthetics" de Luna B. Leopold o "Visual analysis of landscape development" de Peter Jacobs y Douglas Way, pretende justificar y defender la necesidad de la presencia del paisaje vegetal, precisando el sentido del contacto humano con la naturaleza, como idea de base y pretende sobre todo, pues tal idea no recaba grandes alegatos ni justificaciones en su favor, desarrollar los aspectos técnicos, reseñando la complejidad de factores que han de tenerse en cuenta en los diferentes lugares de contacto hombrenaturaleza (el paisaje primitivo, el ámbito rural o la propia ciudad): desde el clima a las cualidades del árbol, pasando por la topografía, los estilos y finalidad del jardín o el uso de las formas y colores. Resulta del mayor interés observar cómo en un mundo tan materialista, en el que la inmensa mayoría de los casos no se atiende más que a razones de orden económico, los autores del libro estudian las razones espirituales, con fundamento filosófico, por las que el hombre, absorbido por la vida urbana, con su industrialización y tecnificación crecientes, tiende a volver a la naturaleza no sólo en la actualidad, sino también, con más fuerza si cabe, en el futuro próximo.